Con tan solo 16 años, Diego se ha convertido en uno de los nombres más prometedores del Enduro Cross Country en la categoría de cuatrimotos. Representando a Arequipa y al club deportivo ADES 1978, lidera actualmente el Campeonato Nacional gracias a su disciplina, pasión y un fuerte respaldo familiar y de equipo. En esta entrevista, nos cuenta cómo nació su amor por los motores, los retos que ha superado y sus próximos desafíos en la pista.
Diego, tienes 16 años y ya estás liderando el Campeonato Nacional de Enduro Cross Country en la categoría cuatrimotos. ¿Cómo nació tu pasión por este deporte y qué te llevó a competir profesionalmente?
Desde muy pequeño siempre me atrajeron los motores y la adrenalina. Recuerdo que empecé a manejar cuatrimotos a los 4 años, primero como un juego y luego como un reto personal. Con el tiempo, descubrí que no solo me divertía, sino que también tenía la disciplina y la constancia para entrenar y mejorar cada día.
Mi familia ha sido un apoyo fundamental; ellos me motivaron a seguir, me acompañan en los entrenamientos y en cada competencia. Poco a poco comencé a participar en campeonatos locales, y cuando vi que podía estar entre los primeros lugares, decidí dar el siguiente paso y competir profesionalmente.
Lo que más me impulsa es la pasión que siento al estar en la pista: la combinación de velocidad, resistencia y concentración me llena de energía. Además, siempre me pongo la meta de superar mis propios límites y representar a mi departamento, Arequipa, con orgullo.
Representas al club deportivo ADES 1978 y corres con una cuatrimoto Yamaha. ¿Qué significa para ti llevar estos colores y cómo te ayuda tu máquina en el rendimiento dentro de la pista?
Para mí es un orgullo enorme representar al club deportivo ADES 1978, porque es una institución con historia, disciplina y un gran espíritu competitivo. Llevar sus colores me motiva a dar lo mejor de mí en cada carrera, ya que siento que no solo corro por mí, sino también por el club, mi familia y todos los que me apoyan. Es una responsabilidad que me impulsa a superarme día a día.
En cuanto a mi máquina, mi Yamaha es fundamental para alcanzar un buen rendimiento en la pista. Es un cuatrimoto confiable, con potencia, estabilidad y gran respuesta, lo que me permite adaptarme a distintos terrenos y mantener un ritmo constante durante las competencias. Esa confianza me da tranquilidad para concentrarme en la estrategia y mantenerme fuerte hasta el final.
Estar en el primer puesto no es fácil. ¿Qué preparación física y mental realizas para mantenerte en la cima del campeonato?
Mantenerse en el primer puesto requiere mucho esfuerzo y disciplina. En la parte física, entreno constantemente para fortalecer la resistencia, la coordinación y la fuerza, ya que las carreras son largas y muy exigentes. Realizo rutinas de gimnasio, cardio y prácticas específicas en cuatrimoto para simular las condiciones reales de competencia.
En cuanto a la preparación mental, trabajo en la concentración y el control de los nervios, porque en la pista cada detalle cuenta.
Muy pronto competirás en Nazca el 21 de septiembre. ¿Cómo te estás preparando para esta fecha y qué expectativas tienes para esa carrera?
La carrera en Nazca es una fecha muy importante para mí y me estoy preparando con mucha disciplina. Estoy realizando entrenamientos en terrenos similares a los que encontraré allá, porque necesitaré concentración y una buena estrategia para administrar mi energía. También refuerzo la parte física en el gimnasio y cuido mi alimentación para llegar en la mejor condición posible.
Mis expectativas son dar una gran carrera, mantenerme sólido desde el inicio y, sobre todo, disfrutar la experiencia. Claro que mi objetivo siempre es pelear por el primer puesto.
El enduro y el cross country son disciplinas exigentes. ¿Cuál ha sido hasta ahora la carrera más difícil que recuerdas y qué aprendiste de esa experiencia?
La más difícil fue la final del campeonato del 2024 en Chimbote. Tenía que ganar las dos mangas para poder campeonar y sentí mucha presión. Esa experiencia me enseñó a mantener la calma bajo presión y a confiar en el trabajo que venía haciendo durante todo el año.
Al ser tan joven y ya estar destacando, ¿qué papel juega tu familia y tu equipo en tu formación como piloto?
Mi familia juega un papel muy importante; son mi principal motivación para esforzarme y nunca rendirme. Siempre están conmigo, en las buenas y en las malas.
Además, cuento con el apoyo de mi equipo, El Garage, el mejor taller de Arequipa. Ellos siempre dejan mi moto a punto y, más que un equipo, son como una familia para mí.
¿Qué mensaje le darías a otros jóvenes que sueñan con correr cuatrimotos y llegar a lo más alto como tú lo estás logrando?
A todos los jóvenes que sueñan con correr cuatrimotos les diría que nunca dejen de creer en ellos mismos. Este deporte exige esfuerzo, disciplina y sacrificios, pero también da enormes satisfacciones. Lo más importante es tener pasión, porque cuando haces algo que realmente amas, cada entrenamiento y cada reto se convierte en motivación para seguir adelante.
Palabras finales y agradecimientos que desees mencionar.
Primero, agradecer a Dios, que siempre me cuida en cada carrera. A mis padres, que están conmigo en todo momento y me apoyan incondicionalmente. A la Federación, por organizar estos campeonatos que impulsan el deporte, y al mejor taller de Arequipa, El Garage, por dejar mi moto siempre lista para competir.



