El mototurismo se ha convertido en una de las tendencias más atractivas dentro del motociclismo, pues combina la pasión por las dos ruedas con la exploración de la riqueza cultural, histórica y geográfica de cada país. En el Perú, esta modalidad aún tiene un enorme potencial por desarrollar, y para conocer más sobre sus perspectivas conversamos con Lucho Figari, Director de Mototurismo de la FIM-LA, quien comparte su visión sobre los retos, oportunidades y el papel que debe asumir la Federación para impulsar esta actividad que puede transformar la forma en la que se vive el motociclismo en nuestro país.

Pregunta Gabriel Rodríguez: Desde tu experiencia en el motociclismo no competitivo, ¿consideras que el Perú tiene potencial para desarrollar el mototurismo?
Lucho Figari: Definitivamente sí. En el Perú hay millones de personas que utilizan motocicletas, y cada año se venden cientos de miles más. Cada uno de esos conductores es un potencial cliente o futuro mototurista. El potencial es enorme y todavía no está siendo aprovechado al máximo.
“Promover el mototurismo es una obligación para el crecimiento del motociclismo peruano”
Pregunta Gabriel Rodríguez: ¿Qué estrategias debería implementar la Federación para atraer a los jóvenes al mototurismo?
Lucho Figari: La Federación debe reinventarse para captar a los jóvenes, esa es nuestra primera tarea. Podemos apoyarnos en el mercado privado a través de sponsors y también en los motoclubes ya existentes o en formación, invitándolos a integrarse a la Federación. El reto es que un mototurista no se ve igual que un piloto de motocross o velocidad, quienes por definición suelen federarse. Necesitamos crear un sentido de pertenencia y comunidad también en el mototurismo.
Pregunta Gabriel Rodríguez: ¿Crees que el Perú podría alcanzar un mayor reconocimiento internacional a través del mototurismo?
Lucho Figari: Absolutamente. Tenemos un país maravilloso y, en mi opinión, único. Aquí podemos disfrutar de verano, invierno, montañas y selva todo el año. Nuestra geografía nos da una ventaja incomparable: somos un país con 1 millón 250 mil kilómetros cuadrados, atravesados por la cordillera de los Andes, la segunda más alta del mundo después del Himalaya. Esa diversidad es un recurso inagotable para el mototurismo, pero lamentablemente aún estamos desperdiciando tiempo y oportunidades.
Pregunta Gabriel Rodríguez: ¿Qué mensaje final quisieras dar respecto al crecimiento del mototurismo en Perú?
Lucho Figari: Es nuestra obligación hacerlo crecer. Promover el mototurismo no solo fomenta el uso responsable de la moto, también impulsa el turismo y pone en valor la riqueza de nuestra tierra. El futuro está en nuestras manos y debemos aprovecharlo.
Fotografias tras su visita a nuestro país.